Volcanes Chicabal y Siete Orejas                                   16 y 17/1/2010

Nuestra Aventura comienza un día poco común para los viajes de Kashem… sábado por la mañana, 5 a.m. por la hora, el día y la desvelada por armar la mochila y preparar los alimentos por un momento uno piensa.. mmm mejor no voy, y me quedo calientito en mi cama, pero después de un buen esfuerzo vamos para arriba que el bus sale a las 6:30. Ya en Tikal Futura caras nuevas, viejos amigos, el bus, y la alegría por una nueva experiencia.

Para muchos dos cumbres nuevas, Volcán Chicabal  2,900 msnm que además es un área protegida y el volcán Siete Orejas 3,370 msnm ambos situados en San Martín Sacatepéquez, municipio de Quetzaltenango antes conocido también como San Martin Chileverde, y para otros el retorno a un lugar mágico, único como muchos lugares de nuestra bella patria.

Clásica parada en la Gas de San Lucas para recargar y luego dirigirnos directamente a Xela pasando por San Juan Ostuncalco y Concepción Chiquirichapa para al fin llegar a San Martin Sacatepéquez alrededor de las 2 p.m. donde después de estirar nuestras piernas, bajar nuestras mochilas y comer alguito nos concentramos en el kiosco del parque para nuestra oración y últimas indicaciones antes de ascender al Chicabal.

Recorrimos casi medio pueblo antes de tomar el sendero que nos conduce hacia el volcán… primera sudadita….  El grupo iba bien, compacto y alegre, algunos a paso normal, otros un poco más lento pero en fin cada uno conforme a su condición física, animo y deseo avanzaba hacia una cumbre muy especial.

El cansancio se notaba ya en algunos compañeros de montaña, los pequeños descansos útiles para recobrar el aliento que a pesar de ser un volcán aparentemente sin mucha exigencia tenia lo suyo reservado para nosotros. Después de aproximadamente dos horas y media de caminata Cumbre! Nos reunimos, nos decimos el clásico feliz Cumbre! Y admiramos a nuestro alrededor el bello Santa María con su compañero Santiaguito, las fotos, las felicitaciones, nuestra oración de cumbre y a continuar que el mirador nos espera para darnos un bello atardecer y luego terminar de descender a la laguna que se encuentra en el cráter a 2,712 msnm.

Bajamos mochilas… ufff que rico, a armar el campamento para descansar y compartir con los los amigos de montaña, unos encendiendo una fogata y otros ayudando a quienes necesitan una manita con la tienda, en fin, grata convivencia. Quien quiere sopa? quien quiere té? Me sobraron unos panitos, quien quiere? Son las frases comunes en la cena que alegran el momento y por el cual vale la pena hacer este tipo de viajes.

A las 8:30 p.m.  caminata alrededor de la laguna, bella experiencia en la oscuridad solo con nuestras linternas observando altares mayas, troncos caídos donde puedes probar tu equilibrio y el gran espectáculo, las estrellas alumbrando en la noche con tal brillo como lo hace la Luna, manto blanco espectacular que asombra a todos los citadinos que no están acostumbrados a observar tal cantidad.

A dormir que hay que levantarse temprano para el amanecer en el mirador, el cual vale la pena el friito y el esfuerzo de la madrugada que después de subir la escalinata que te lleva directo a él observas un espectáculo  increíble. Cuando el sol te pega por primera vez en el día se siente un confort muy especial  y observando el sol saliendo entre el Santiaguito, el Santa María, cuando  zaz, erupción del primero, una columna increíble de humo que asombra a todos y se dice uno a si mismo… que privilegio de pocos vivir tales momentos. Bajamos al campamento a desayunar desarmar las tiendas y partir de nuevo a San Martín Sacatepequez  donde nos espera el bus para dejar nuestras mochilas comer algo y preparar nuestras mochilas de asalto para el segundo gran reto, el Siete Orejas!

Una vez preparadas nuestras mochilas con agua, comida y demás partimos rumbo al Siete Orejas poco antes del medio día, el Sol esta fuertecito y empezamos a sudar al inicio de la caminata. De pronto empezamos a entrar al bosque, pasando por distintos tipos de camino, arena, tierra suelta, hojarasca, y el camino empieza a ponerse más empinado y exigente, muchos empiezan a mostrar ya cansancio rezagado, al punto de ya no querer seguir pero una meta nos espera y vale la pena el esfuerzo! Entramos al último tramo y la cosa se pone aun mas empinada, las piernas ya no quieren dar cuando de repente se pone el camino plano y se vislumbra una cruz…. Cumbre!!!  La satisfacción no puede ser mayor, nos felicitamos nuevamente y agradecemos al creador tan grande experiencia donde te puedes dar cuenta de lo que puedes lograr si lo deseas y te lanzas a ello.

Después de almorzar y compartir la cumbre y palabras de cada uno describiendo la experiencia donde todos coincidimos en lo bello de estar allí empezamos alegres a descender a buen paso para alcanzar en el pueblo al bus que nos llevara de retorno a nuestros hogares.

Unos cantando, otros durmiendo y descansando, otros platicando compartiendo la experiencia y otros venimos meditando y agradeciendo al creador tener las facultades físicas y mentales para hacer tan bello deporte como lo es el montañismo donde te encuentras con el creador, la naturaleza y a ti mismo.

Gracias Dios, gracias hermanos de montaña, gracias K’ashem por tan bella aventura y HASTA LA CUMBRE!!! Nos vemos en la próxima.