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Volcán Acatenango, 3,976 MSNM.

Por Daniel  Díaz                                                     27 y 28 de febrero 2,010

Esta aventura la empezamos llegando a Tikal Futura el día sábado a las 6:30 AM ya que el Acatenango no esta muy lejos de la capital y no era necesario pasar una noche en el bus para llegar.

 

El grupo esta vez fue bastante grande y bonito, habían mas caras desconocidas que conocidas pero igual la gran mayoría amables y listos para ir a probar suerte a un volcán del cual solo se oían rumores que era difícil pero impresionante.

 

Yo decidí ir a este Volcán porque todos decían que era su volcán favorito por muchas razones entonces quería ir a ver si era cierto lo que decían.

 

Salimos de Tikal futura tipo 7:40 AM  hacia La Soledad, fue un camino corto comparado a otras excursiones, en aproximadamente dos horas ya estábamos en La Soledad bajando las mochilas, llenando los Camelback, comprando lo que faltaba en la tienda y de una vez ordenando los Tamalitos para el almuerzo del día siguiente, personalmente no soy de los que comen tamales pero después de las excursiones con K’ashem siempre bajo muriendo del hambre y todo sabe Delicioso por lo cual pedí el mío…

 

Bueno ya todos listos, nos juntamos enfrente del bus para la oración y vamos para arriba, como siempre el grupo empezó compacto, todos juntos platicando tranquilos los primeros 10 minutos, como a la media hora nos topamos con una subida bastante larga con tierra floja que hacia un poco difícil caminar tranquilo porque no podía dar uno un paso firme, era mas patinar para arriba que caminar, aquí ya se empezó a separar un poco el grupo.

 

Llegamos a donde estaba El Árbol Hueco y tuvimos nuestro primer reagrupamiento, paramos solo por un momento y a seguir el ascenso, caminamos como por 1 hora mas y llegamos al Segundo Descanso donde comimos algo solo para aguantar agarrar energía y a seguir subiendo hasta El Conejo donde ahí si descansamos y tuvimos nuestro bien merecido almuerzo, nos estaba haciendo un muy buen día, el sol nos calentaba a todos y todos a pesar de estar cansadazos estaban con energías para seguir subiendo.

 

Terminamos de comer, descansamos un rato y mochilas al hombro de nuevo, aquí empezamos el ascenso de las Tres Marías las cuales son tres subidas bastante empinadas pero impresionantes ya que mientas uno va subiendo va viendo el cambio de paisaje, se empieza con bosques, luego entra a un área donde todos los árboles están pelones y aquí ya pega el viento un poco mas fuerte, aquí se empieza a sentir un poco el frío.

 

Por fin salimos de las Tres Marías y llegamos a un Área donde le dije a los que iban conmigo que parecía el puerto (lo cual me rebatieron diciéndome que cuando van al puerto jamás llegan tan hechos huevo), eran como dunas de Arena negra, subimos un poco sobre esta Arena y llegamos a la cima de Yepocapa.

 

Desde aquí ya se podía ver donde estaba la cumbre del volcán, todos nos sentamos a descansar, nos quitamos las mochilas y nos abrigamos porque aquí si el viento ya pega fuerte, muchos se pusieron sus gorros, chumpas, suéteres y lo que creyeran necesario para aguantar el frío que estaba haciendo.

 

Estando ahí sentados nos dijeron ahorita viene lo difícil del Ascenso, esta es una subida llamada La Maldita y vaya si no le hace honor a su nombre esa subida.

 

Sin preocuparnos de mas nos subimos las mochilas al hombro y a caminar para la subida, esta es una subida de Arena floja y bien empinada donde no se puede dar un buen paso porque igual uno resbala entonces cuesta mucho avanzar.

 

Empecé a subirla como a las 5 de la tarde, daba 20 pasos y paraba a agarrar aire porque era demasiado duro sobre las piernas, llevaba media hora subiendo La Maldita cuando sentí que caían unas gotas de agua, nada serio dije yo, a los 10 minutos nos empezó a caer granizo un poco fuerte que lastimaba el rostro y las manos pero mientras fuera granizo se aguanta porque no moja la ropa ni las mochilas.

 

A las 6 PM termine La Maldita y entre Al Plato el cual es impresionante, es un área bastante grande de Arena Volcánica, ni bien entro al plato y empieza a llover fuerte lo cual iba a complicar la armada de la carpa, baje a donde estaba el campamento y empecé a sacar las cosas para armar mi carpa muriéndome del frío.

 

Armamos las carpas como pudimos bajo la lluvia y nos metimos a las carpas para tratar de agarrar calor y quitarnos la ropa mojada, tipo 8 de la noche la lluvia ceso y muchos salimos de las carpas para darnos cuenta que la noche estaba linda, teníamos luna llena y un cielo estrellado, todo se había despejado y no habían ni rastros de lluvia mas que la ropa y carpas mojadas.

 

Hubieron algunas personas que llegaron al Plato a  las 8 PM, la verdad es de admirar a estas personas porque si yo sufrí un rato de lluvia y frío, no puedo imaginar que pasaba por la mente de ellos que venían en La Maldita con toda su ropa y equipo mojado, con mucho viento y sufriendo de mucho frío.

 

No se pudo hacer fogata por la lluvia pero igual los guías nos hicieron sopa lo cual cayó de maravilla a todos, después de la sopa la mayoría se fue a sus carpas y tratamos de dormir porque hay que madrugar al otro día para ver el amanecer tempranito.

 

A las 5:45 ya la gran mayoría estaba al borde del Plato para ver el amanecer y ahí me di cuenta porque muchos dicen que es su Volcán Favorito, tiene una de las mejores vistas, donde sale el sol esta el Volcán de Agua, del otro lado esta el Volcán de Fuego, atrás se pueden apreciar los Volcanes del Lago de Atitlán, para donde volteara a ver uno quedaba impresionado, los paisajes son preciosos.

 

Termínanos de apreciar el paisaje y bajamos todos a desayunar, recoger el campamento y subir al punto más alto del plato donde oramos y tomamos las fotos de cumbre del grupo.

 

Solo tomamos la foto y mochilas al hombro para bajar a La Soledad donde nos esperaba el respectivo Tamalito y el bus para llevarnos de regreso a nuestros hogares.

 

Fue una experiencia increíble, nadie puede negar que se sufre un poco subiendo pero llegar a la cumbre y poder apreciar tanta belleza hace que a uno se le olvide y quiera volver a subir una y otra vez.

 

Gracias K’ashem por permitirnos ser parte de estas experiencias, son un grupo muy bueno, los guías son increíbles y se les tiene mucho aprecio.

 

Hasta la próxima!

 

En la montaña solo hay una ruta... HASTA LA CUMBRE!!!