Volcán Acatenango 12 y 13/9/2009
EI próximo ascenso a un volcán de Guatemala sería al famoso ACATENANGO, “el favorito de muchos y el suplicio de otros”.
Bien, mi mente estaba puesta en conseguir otra cumbre más y esta vez nada menos y nada más que el temible pero espectacular ACATENANGO por la aldea la Soledad. Para mi empezó esta nueva aventura desde el viernes por la tarde cuando le avisé a Roberto de León "vos Roberto apuntame en la lista de los que asistirán al acate este fin" le dije: llego a las siete de la mañana, vos sabes que soy puntual, me contestó, nos vamos a las seis y media en punto, yo obediente, me presento a las seis y quince minutos, encontré a un compañero que lo veía por primera vez en mucho tiempo, estuvimos platicando y por la camisa de K’ashen, me pregunto si iría a México y le contesté: NO ya fui el año pasado, e inicia al conve4rsación agradable contando mi experiencia por los Nevados mexicanos, todo emocionado contando algunas anécdotas, son recuerdos que motivan. Luego voy a dejar el vehículo donde mis padres (cerquita) y regreso. Veo que ya casi todos están listos, lleno la boleta, no pago por cuestión de que se oyó la voz de Deysi al bus"; me dirijo al mismo, buscando procurando buscar mi lugar favorito: la cuarta fila. Antes de subir platicamos con Gabriel, le comenté que iba un poco frustrado porque en esa semana me habían prohibido correr y trotar, me brindó algún consejo y bueno… nos subimos al bus. Roberto nos brindó ciertas recomendaciones y entonces procedo a cancelar mi cuota. Luego partimos hacia Antigua con un aparada en San Lucas, ahí abordaron dos montañistas más) perdón, dos expedicionarios 08/09), seguimos nuestra ruta, llegamos a la antigua, recogimos a los policías de POLICIA DE TURISMO quienes nos acompañarían en todo el camino y subirían con nosotros el Acate. La plática en el bus inició de primero con Palecio, luego con Alejandro, una dormidita y llegamos al fin a la aldea la Soledad.
Antes de bajar del bus, de nuevo un recordatorio de lo que se nos había recomendado al salir de TIKAL FUTURA muy atinadamente el Coordinador de esta expedición a nuestro querido volcán sobre nuestro comportamiento y otras cosas más.
Bajamos nuestras mochilas (la mía es LIGHT) JAJAJA. Cancelamos Q. 10.00 por el permiso a ingresar al mismo. Mochilas al hombro, nos numeramos para determinar exactamente cuántos iríamos al ascenso. Número 42. Más los policías de Politur. Excelente número para subir, aunque algunos no tenían experiencia y otros incluso era su primer ascenso a un volcán.
Oración de la montaña y… la caminata empieza subiendo por la ruta normal. En apenas quince o veinte minutos algunos ya mostraban fatiga , algún síntoma de cansancio, pero seguimos… luego en cuestión otros diez minutos mas (habíamos caminado unos treinta minutos), estando en el área de la milpa, la primer parada para reagruparnos,. Deysi era la guía, nos espera, le digo en confianza: Deysi viene una compañerita muy mal. Efectivamente llega al fin con todo el grupo, platican con Roberto y … oh Sorpresa!!: luego toman la decisión de regresar, como era un grupo de amigos, pues … son como cuatro los que se regresan.
El resto continuamos. Llegamos al conejito y otro re agrupamiento, para llegar hasta ahí otros cuatro o cinco con muestras reales de cansancio, agotamiento que se manifestaba en gran medida y… de nuevo el coordinador platica con ellos, y el resultado: aborto de otros cuatro integrantes. Mientras eso sucedía, el resto inició su faena: almorzar cada uno lo que tenía. Yo, en el grupo de los que van a Ecuador (en ese momento, todavía sentía esa espinita de expedicionario a la América del sur). Compartimos mi COCA COLA, los sandwiches de Gabriel, las chucherías de Palecio y… Ariel rascándose los pies (lejos por aquello de las dudas) jajaja. Ahhh! Y Deysi tomando nota de nuestro comportamiento.
El ascenso continúa. Estamos a mitad del camino, vamos retrasados mas o menos una hora, iniciamos la subida en los pinos, nos cae una llovizna como anunciando que debemos tomar nuestras precauciones por aquello que llueva muy tenaz. Hasta ese momento físicamente me sentía muy bien y además como se formaron tres grupos: los de Guatemala adelante, los expedicionarios de México en medio y por último los Expedicionarios al Ecuador al final, para conocer hasta donde aguataríamos ir despacio, al paso de los que no tenían mucha experiencia o era su primer volcán y otras circunstancias que hacían que el paso fuera de alguna manera lento. No hay duda que Deysi es una maestra en la montaña, camina tratando de que todo el grupo se mantenga a un ritmo adecuado.
La llovizna continúa, una llovizna agradable, el acate nos estaba recibiendo muy tranquilo. De todos modos yo iba preparado por aquello que nos tomara de sorpresa y pudiera llover fuerte como siempre se presenta este bello y EXIGENTE Acate.
Mi mochila de los años '80 con el arnés por fuera: SIMPLEMENTE CALIDAD. Empieza la lluvia más fuerte, (empiezo a sentir un dolor fuerte en la parte lumbar), arreglo mi mochila y le coloca un Nylon para proteger todo su contenido de la lluvia que en esos momentos ya era más fuerte, seguimos caminando, ya casi estamos llegando al Yepocapa, un reagrupamiento más (muy corto) y aprovecho para decirle a nuestra guía: "Deysi: estoy fuera de Ecuador" (el dolor en la espalda en la parte lumbar me estaba matando). Para entonces ya estaba utilizando mi capa: una excelente capa comprada en en los mejores lugares del mercado de San José zona siete: un Nylon azul.
Llegamos al Yepocapa otro reagrupamiento, , todos nos felicitamos por llegar a esta cumbre. y a seguir teniendo enfrente la denominada "LA MALDITA" nos é por qué será… pero de que CUESTA… CUESTA!! Yo iba bien de mis extremidades, (y también de mi espalda, pues del dolor tan terrible ya la había dejado tirado) jajaja.
La lluvia continuaba y cada vez más fuerte, era el recibimiento casi normal del Acate, a estas alturas mis manos están muy heladas y los dedos de la mano derecha casi no los sentía, ahí en esos momentos me recordé: y para que tengo guantes de primera pues? Pues para tenerlos guardados en mi casa lo más seguro.
En medio de una tormenta fuerte hasta con granizo y un viento mediano, llegamos al PLATO donde con la ayuda de Palecio y Wale armamos mi estupenda casita de campaña (no apta para alta montaña). Se arma totalmente, les doy las gracias, introduzco mi mochila, mi osamenta y… a descansar con un frió de once mil… casi todo iba mojado o medio mojado dentro de la mochila. Así me introduje al Sleeping Bag y… a temblar se ha dicho. Oigo como todos están montando campamento, otros ya iniciando hacer sus alimentos, otros a platicar. La voz de Deysi: los de Ecuador para acá, a estas alturas yo ya ni me movía del lugar en que me había acomodado porque casi todo estaba mojado. Siempre con la espinita pero nada más.
A eso de las ocho de la noche, ya calmado del frío, más calientito, me dispongo a medio comer algo, cuando Palecio me ofrece MACARRONES. Ha!!! que platos los que uno de montañista tiene la oportunidad de preparar y comer. Esos macarrones estaban deliciosos. Procedo a tomar una pastilla recetada y caigo en los brazos de Morfeo. A la una de la mañana: los de Ecuador arriba, todavía me invitan a salir para que los acompañe, pero yo estaba más atolondrado que otra cosa. Conclusión: no me levanté.
A las cinco de la mañana, Roberto indica: los de México a levantarse. Yo estaba ya despierto me preparo para salir pero sin prisa, no era del grupo. Salgo, voy a tomar unas fotos, un amanecer espectacular, la mejor recompensa que un montañista puede tener, un regalo de la naturaleza. Veo al grupo de México haciendo algunos ejercicios que "el año pasado" hicimos los expedicionarios 08/09.
Roberto me ve y me invita a que participe con ellos, lo hice con el mayor de los gustos, corrimos, caídas, para adelante para atrás, en fin, se hizo la práctica con los de México, (cometí un error: me lamenté después, mi espalda estaba otra vez haciéndome la jugada del dolor. No hay duda que la adrenalina no deja a veces ser cauto). Los compañeros que se preparan para ir a Ecuador, estaban llegando de nuevo. Fueron a la horqueta a la una de la mañana y estaban ya de regreso, creo que cansaditos pero ahí: empezando el entreno. Felicidades.
A desayunar. Compartimos con Ariel y Deysi, chocolate, tomé mi moshito, compartí unos panecitos y en fin… la pasamos bien en el desayuno. Luego empecé a guardar mi colchón, mi sleeping y luego me fui con los de México a compartir otro poquito de desayuno: melocotones en almíbar y un panqueque.
Una reunión de los que van a ir a México y a Ecuador (yo de invitado o de shute) Roberto procedió a brindar algunos tips, contar algunas anécdotas con la participación de Deysi, de Gabriel, Ariel y de mi persona en su momento. Preguntas, inquietudes, risas, chistes, etc.
A desarmar campamento. Todo listo y hacer cumbre. Palabras de sentimiento de cada uno al haber conquistado la cumbre del "SORPRESIVO ACATENANGO" La oración de cumbre, fotos e iniciar descenso. La voz de Roberto: los de Guatemala adelante, los de México en medio y los de Ecuador atrás, yo ni de allá ni de aquí con los de Guatemala, pero Roberto me indicó: NO vos atrás conmigo, así fue.
El descenso tranquilo, sin mayor complicación. Un reagrupamiento en el Conejo, seguimos camino abajo ya con un compañero bastante fatigado, le dimos ánimo!!, ánimo!!. Iniciando el bosque Roberto sugirió ayudar a este compañero que iba muy retrasado, le quitamos el Sleeping, la casa de campaña, otra bolsa que se la cargó la Wale, Ariel el sleeping, la casa de campaña Gabriel y yo, la basura.
Llegamos al final del camino, que es de nuevo en la Soledad. Procedí a cambiarme toda mi vestimenta y a disfrutar y degustar dos deliciosos tamales con tortilla recién salida del comal. Ah!! Que despedida tan rica.
Ya en el bus, Walesca procedió a dar el agradecimiento por haber participado en esta nueva aventura instando a que sigamos en la montaña. Agradecimiento a los politur, al patojo y al compañero que llegó: úLTIMO!!!!
La entrega de diplomas, y a dormir mientras el bus hacia su recorrido hacia la ciudad capital. Yo fui el primero en descender del bus ya que mi familia me esperaba en Florencia. Gracias a todos los que tuve oportunidad de conocer y compartir en esta aventura tan especial como es ir a visitar la tierra del ACATENANGO. Estoy seguro que nos trató muy bien a pesar del clima de la época, pero en otras ocasiones, de verdad que es impresionante el trato que nos da este bello, espectacular, exigente y SORP0RESIVO volcán.
Hasta la próxima y siempre pensando que: En la montaña solo hay una ruta… hasta la cumbre!