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  Volcanes Cuxliquel (2,610 MSNM) y Santa María (3,772 MSNM)

18 y 19 de Febrero 2006

Por Jaqueline de León - Montañista de K'ashem.

Este es el reporte de la primera actividad fuerte de este año. Que se llevo a cavo en las frías tierras de Quetzaltenango: las cumbres de los volcanes CUXLIQUEL  de 3,004 y SANTA MARÍA de 3,772 MSNM.

 Todo empieza así…

Buenos días, cómo estas?, un beso, un caluroso abrazo, llenen la hojita! firmen la hojita decía Deysi, unos comiendo, otros preparando su mochila, conversando, preguntando, Edgar Rivera como siempre molestando, etc.

Así hacíamos tiempo a las personas que todavía no llegaban.

Ya todos completos, abordamos el bus que nos conduciría a nuestro destino, momentos después Roberto De León nos da la bienvenida, el itinerario y algunas instrucciones. Luego nos pide ponernos de pie y descubrir nuestras cabezas para repetir con él nuestra oración del montañista. Con la bendición de Dios, una gran sonrisa en el rostro y mucho entusiasmo iniciamos el largo viaje. 

Nos detuvimos a que abordará  nuestro querido amigo, guía y paramédico Dereck que nos esperaba en San Lucas. Minutos más tarde hicimos la primer parada técnica en los encuentros, donde algunos aprovecharon para comprar bebidas, comida, o ir al baño, jeje.

Entre las 11:30 AM. Sobrepasábamos los 3,000 MSNM atravesando la famosa cumbre Alaska que esta situada aproximadamente entre los Km. 168 y 170 de la carretera interamericana, desde donde podíamos ver el primero de nuestros destinos, el volcán Cuxliquel.

En Totonicapán, en el Km. 177.5 paro el bus, pues habíamos llegado al punto donde precisamente  se iniciaría el ascenso a nuestro primer objetivo: el volcán CUXLIQUEL. Todavía en el bus, Roberto dice: “no lleven nada, solo agua” y sin más ni menos da inicio a la corta pero fatigosa caminata, bajo los rayos de sol del medio día.

Luego de media hora, llegamos la mayoría a la cumbre de este singular volcán, que parece pequeño pero es uno de los 14 más altos del país.

Agotados, sudados, asoleados y sedientos, algunos descansábamos mientras el resto del grupo llegaba. Uno que otro tuvo la suerte de encontrar una sombrita, o al menos una piedra para sentarse, mientras que otros se dispusieron a fotografiar y disfrutar  del paisaje que esta cumbre nos ofrecía. Ante nuestros ojos: el Cerro Campana Abaj, Volcanes Zunil, Santo Tomas, Cerro Quemado, Santa María, Tacana, Tajumulco…

Todos juntos ya, se inicio con los actos de cumbre, comenzando, con una  especial felicitación a nuestros intrépidos amigos de los dos equipos que recientemente conquistaron las principales cumbres mexicanas y ecuatorianas y pusieron en alto el nombre de nuestro país y la escuela de montañismo K’ashem. En ese momento solo cuatro de los 13 integrantes estaban presentes: Deysi Morales (Ecuador) Roberto De León, Arturo Andrade y Gerson Fernández (Mexico). Y por supuesto, felicitar también por un año más de vida a uno de los pequeños grandes montañistas de la escuela: Gary Teque; que a sus cortos 11 años de edad, en sus propias palabras dice:

“ya tengo 17 cumbres en la bolsa”.

 Vaya calentamiento!!!

Luego del descenso, continuamos con el recorrido que nos llevaría a Quetzaltenango, a lograr nuestro segundo y mayor objetivo, la cumbre del imponente volcán SANTA MARIA. Que sinceramente intimida con semejante majestuosidad.

 A las 2:30 PM. Arribamos a la aldea Chicavioc, que se encuentra a la orilla de este volcán y en donde almorzamos muy rápidamente para seguir con el horario planeado.

Despuecito de las 2:30 PM. Ya listos, comenzamos el ascenso introduciéndonos por el famoso paso: el espinazo del diablo, donde nos saludaban gentilmente campesinos del lugar, algunos cargando grandes bultos de leña y paja, así como jóvenes pastoreando simpáticas ovejas.

 

 Al llegar a la meseta, hicimos el primer descanso y agrupamiento. Un rato después continuamos con el trayecto.

Después de hora y media de subir y subir, ya empezaba a notarse el grado de dificultad de este gigante de Xelajú. Volcán clase 4 y a toda honra merecido.

Ya el cansancio se reflejaba en nuestros rostros, pero ese entusiasmo y energía, siempre prevaleció.

Ahí por las 6:30 PM. Se encendieron las  primeras linternas y a continuar con el largo y muy inclinado ascenso, en medio del negro bosque.

 

Que cansancio!

Pero que recompensante era voltear por momentos la mirada hacia atrás; y ver el resplandor de la ciudad de Quetzaltenango al frente y a su derecha el municipio de Almolónga. Decía Marcell Roher y su hermano: “con solo poder ver esto, ya valió la pena todo el esfuerzo”.

Luego de un buen rato, nos topamos con lo que democráticamente resulto ser, una de las partes más difíciles de todo el ascenso: una rampa muy, muy empinada de tierra y arena bastante suelta; que se formo a raíz de los deslaves producidos por el huracán Stan, que también hizo desaparecer parte de la ruta. Razón por la cual, buena parte del grupo terminamos subiendo por esa  rampa. Lo divertido del caso fue que  a unos metros de allí había un sendero que no pudimos ver por la oscuridad y la bruma que cubrían el área, tanta que nuestras linternas, apenas alcanzaban a alumbrar a unos pasos de donde enfocábamos; y que nos hubiera evitado tantas penas en esa desesperante rampa donde gateamos, escalamos, nos arrastramos, ya casi nos hace entrar en shock y más de alguno rodó, o boto algo como el pobre de Julio Martini al que se le cayó su sleeping  y un par de horas después, ahí mismo Marisol que boto su mochila, la que por suerte si cayo a la vista y Roberto que ya venia de la cumbre y bajo nuevamente a encontrarlos, la recogió.

Todo esto dificulto aún más las cosas, pero no hay que negar que le puso ese toque de emoción y adrenalina al ascenso en general.

Dieron las 9:00 PM. Y ya una pequeña parte del grupo conquista la ansiada cumbre, mientras otros estábamos en plena batalla en la rampa, que les llevo a muchos, hasta dos horas en subir. Luego a las 10:00 PM. Otros más conseguimos la cumbre también. Después de armar sus respectivas carpas; y a pesar del cansancio, del intenso frió y fuertes vientos, a temperaturas menores de los 2 grados; ya Gerson iba camino abajo para echarles una mano a los que tenían dificultades y se estaban quedando. Tras él bajaron otros más para ayudar. A las 11:00 PM. Apareció un grupo en la cima y así sucesivamente seguían viniendo… a la 1:00 de la madrugada llego Dereck con la novedad de que las 5 personas que venían en su grupo prácticamente habían tirado la toalla y fue cuando Deysi, Xiomara y André, decidieron ir en su rescate.

Dieron las 3:00 AM. Y gracias a nuestros tres mencionados héroes, los últimos cinco pizaron cumbre.

FELICIDADES!!! Que satisfacción no? Todos logramos llegar a la cúspide.

A descansar entonces, a esperar el amanecer.

 

5:00 AM. Madrugada fría y oscura, un cielo estrellado, el sonido del viento, el rugido del vecino volcán Santiaguito, ronquidos y el murmullo de voces de quienes ya estaban despiertos, en su mayoría personas ajenas a nuestro grupo que también se encontraban allí. Nosotros pues dormíamos tranquilamente, cuando de repente, despertamos conmocionados al escuchar un gran estruendo y sentir un aire que golpeo súbitamente nuestras carpas. Y resulta que se trataba de una avioneta que volaba por el sector y que paso a escasos metros sobre las carpas. 

¡Por poco y nos da un ataque con semejante susto que nos dio!

 

Expectantes, pacientes y entusiastas estaban todos por ver salir el sol en el horizonte. Cuando por fin a eso de las 6:00 AM. Se mostró entre los volcanes que adornan el paisaje. El cielo se encontraba completamente despejado y nos permitió apreciar los volcanes y montañas que se podían observar hasta donde la vista alcanzara: la grandiosa Sierra de Los Cuchumatanes, los volcanes Zunil, Santo Tomas, Pakisis, San Pedro, Toliman, Atitlan, Chikabal, Lacandon y más a lo lejos El Acatenango y De Fuego. Hacia el norte: volcanes Tajumulco y Tacana, a un costado el famoso volcán Santiaguito en todo su esplendor, que casualmente sorprendió con una repentina e impresionante erupción.

Estar ahí fue realmente increíble, simplemente maravilloso. Lo que se mira no se puede captar con fotografías; y ese extraño sentimiento que nos invade resulta imposible de describir.

 

7:00 AM. a desayunar!

A degustar y compartir un suculento desayuno. Literalmente así es. Se come de todo, de todos. Es por eso que las cenas y desayunos con K’ashem  son tan especiales. Estos hermanitos Samayoa si se la echaron buena con el delicioso chocolatito caliente que prepararon, ya ni caso le hicieron a Roberto con el té.

 

 

Un ambiente de serenidad, cordialidad y complacencia rondo durante el desayuno; no parecía que unas horas atrás nos encontrábamos dentro de una odisea. Y muchos aprovecharon el momento para compartir las anécdotas que vivieron durante el ascenso.

Y a levantar campamento!

Más al rato nos reagrupamos para nuestros actos de cumbre, en los cuales Roberto nos entretuvo con una instructiva e interesante plática donde comento entre otras cosas, historia y datos importantes de este cautivador, e impresionante volcán. Asimismo hubo un espacio para que todos participáramos con algo que quisiéramos decir, de igual manera, nuestros campeones Deysi, Arturo y Gerson; tuvieron la oportunidad de contarnos relatos de sus experiencias en México y Ecuador. Luego Roberto invito a unos muchachos que se encontraban cerca para que nos acompañaran a recitar nuestra bella oración de Cumbre, tomamos las fotos y concluimos.

 

Mochilas listas?  Pues sobre la marcha!

10:50 AM. Todos a bajar. Entre platicas, payasadas, achaques, gemidos, resbalones y empujones (esta si fue broma) jaja…

Y definitivamente que todo, tiene su razón de ser, pues si el grupo de 10 que nos adelantamos, no nos hubiéramos equivocado de ruta durante el descenso; jamás Julio habría encontrado su gigantesco sleeping que dimos por perdido en la rampa.

 Horas más tarde, en la aldea Chicavioc, nuestro punto de partida, donde de hace buen rato nos esperaba el bus y conforme pasaba el tiempo, llegaban más y más compañeros… Y mientras aparecían los últimos, unos deliciosos helados de mora que venden en una casa cercana nos entretenían.

Aproximadamente a las 3:30 PM. Salimos de la aldea, de regreso a la ciudad de Guatemala, pero como todavía no habíamos almorzado y moríamos  de hambre, pasadas las 4:00 PM. Paramos nuevamente en los encuentros a comer.

De nuevo en el bus, Roberto hizo entrega de los certificados de la actividad  y como a eso de las 8:00 PM. Estábamos retornando al C.C Tikal Futura.

 Felicitaciones a cada una de las personas que participaron en esta extraordinaria e inolvidable actividad.

Hay que resaltar que esta actividad en especial, se destaco mucho por la solidaridad y humanidad de los guías y algunos compañeros que a pesar de las adversidades estuvieron siempre ahí para apoyar de diferentes formas a quienes lo necesitaron.

Y por la fuerza de voluntad que  hizo llegar a la cumbre, a las personas que ya se habían dado por vencidas y las que lo lograron pese a quebrantos de salud en el trayecto.

 Quiero finalizar con nuestra oración de cumbre y sobre todo compartirla con todos aquellos que nunca antes la han escuchado.

 

Señor de las cumbres, mi Señor de las montañas,

frente al cielo inmenso, escabel de tus pies,

yo digo mi oración encendida.

Hazme  un ser ávido de altura y plenitud,

recio como estos picachos altivos,

amigo del silencio, contemplador de estrellas.

Hazme generoso, que no me quede en la cumbre

Que baje iluminado lleno de tu verdad 

y ayude en el valle a mis hermanos

Dame un corazón grande como el horizonte,

indómito para la injusticia y la mentira,

sediento de infinito, que solo en ti se sacie.

Amen

Mas Información: kashem@hastalacumbre.com Tels. 54110660 y 57844497